Opinión

La boleta única de papel, se viene tratando de imponer en Argentina como manera de simplificar, economizar enormemente y “despapelar” el sistema eleccionario
Recientemente conocida como “Bup” la boleta única de papel se ha utilizado en la Provincia de Entre Ríos para diversas elecciones dentro del sistema carcelario para que voten las personas privadas de su libertad
En la Provincia de Mendoza se implementó en el año 2022 con gran éxito y ello simplifico enormemente la actividad en los comicios que requieren un sistema de fiscales de mesas “punteros” que deben colaborar con el control y aporte de boletas para que no falten en cada una de las mesas eleccionarias
Bup significa que en una sola boleta aparecen todos los candidatos que se presentan y el votante solo tiene que identificar por quien o cuál de ellos elige
Ello permite que los actos eleccionarios no sean tan lentos pues se entra a votar y hay una sola boleta por todos, no hay que buscar el papel identificatorio de su candidato, elimina el sobre pues todas las boletas son iguales, acelera el recuento y evita que algún vivillo se robe las boletas de la mesa lo que obliga a la conocida reposición de las mismas por simples robos o por agotamiento de las que más se han elegido
Este sistema también colabora con los partidos minoritarios no oficialistas que no cuentan con gran estructura de gente que acompañe los actos ni cuentan con aquellos enviados cuasi obligados por pertenecer al staff y que por ello deben contribuir con sus jefes inmediatos que son candidatos en esta u otra oportunidad
Todo esto trae consecuencias saludables para aquellos lugares remotos, de difícil llegada y con pocos votantes donde solamente los apalancados por la infraestructura del estado pueden estar presentes en tiempo y forma
Los fiscales solo se precisan a partir de la hora de cierre de los comicios para el recuento general de votos y por ello a esta hora están frescos y lúcidos, lo cual no ocurre si han tenido que estar presentes desde las 7:00 horas de la mañana antes de la apertura de los centros de votación
Traslados, asistencia de bebidas y alimentos como el continuo control para evitar el robo de las diferentes boletas partidarias contribuye enormemente al mejor desarrollo del acto
En los días previos se evita el “reparto de boletas personalmente que muchas veces da origen a entregar boletas adulteradas o que no respetan las formas y se convierten en votos anulados y lo que permite a los sectores superestructurarios llegar a mayor cantidad de gente en detrimento de los más pequeños
También se evitan aquellas imprentas que en los últimos días de campaña cobran cifras muy abultadas por trabajos de último momento y por sobre todo por realizar boletas por 10 o 15 veces más que las que realmente se utilizaran
El “no hay plata” hay que tenerlo presente hasta en estos mínimos gastos y siempre recordar que la democracia se nutre con más democracia y alternancia